Después de varias horas al rojo vivo, la Policía de la Ciudad logró terminar con la toma de rehenes en la Alcaidía 1, sobre Lavalle al 400. El efectivo que seguía retenido por los presos fue liberado pasadas las 17.20, cuando recuperaron el control del sector.
El ministro de Seguridad porteño, Horacio Giménez, dijo que todo arrancó por una pelea entre internos. Según detalló, cerca de las 12.36 tomaron como rehenes a tres policías, y el conflicto siguió durante horas hasta que soltaron al último efectivo.
Para apagar el incendio, se movieron equipos de la DOEM, del DOUC, psicólogos y un negociador. También llegaron ambulancias del SAME y dotaciones de Bomberos, porque cuando se complica así, nadie se queda mirando de lejos.
La tensión quedó grabada en videos filmados por los propios detenidos desde la celda. En esas imágenes se veía a uno de los policías sentado sobre una cama y rodeado por internos, mientras en otra secuencia aparecía un preso esposado y otro tirado en el piso, aparentemente lesionado.
Los detenidos reclamaron la presencia de un fiscal y denunciaron presuntas malas condiciones de alojamiento. Mencionaron falta de duchas, problemas con los sanitarios y la comida que reciben, además de pedir un traslado a otra alcaidía en vez de ir al nuevo complejo de Marcos Paz. ¿Un motín, un reclamo y horas de pulseada adentro de una celda? Tremendo combo.

