Un brote de meningitis posquirúrgica sacudió al Hospital Privado de Mendoza y prendió todas las alarmas. Hasta ahora, se confirmaron cuatro casos de infección por la bacteria Serratia marcescens, y dos pacientes fallecieron.
Por eso, el Ministerio de Salud suspendió de manera preventiva las cirugías mientras intenta entender qué pasó. La idea es clara: frenar la pelota antes de que el problema crezca más.
La alerta se activó el miércoles 21 de octubre, cuando aparecieron casos en pacientes atendidos en el Hospital Central que habían sido operados en el centro privado. Al día siguiente, equipos técnicos fueron al lugar para revisar instalaciones y buscar el origen de la contaminación.
Las autoridades todavía analizan las circunstancias clínicas de los dos fallecimientos y si tienen relación con la infección. En paralelo, revisan anestésicos, antisépticos, materiales quirúrgicos y hasta soluciones e instrumental.
El operativo estuvo a cargo de distintas áreas del Ministerio de Salud y Deportes. También tomaron muestras para laboratorio y siguen buscando si hay otros pacientes expuestos a la misma situación, porque acá no alcanza con mirar de reojo: hay que encontrar de dónde salió el problema.

