La Justicia ordenó la internación forzosa del cantante Cristian “Pity” Álvarez por 90 días. La medida se tomó en Buenos Aires, en medio del juicio en su contra por el asesinato de un vecino.
Todo se aceleró después de que, ayer, el músico intentara escaparse del hospital Tornú, donde seguía internado por una crisis hipertensiva. Un movimiento de esos que dejan a cualquiera con cara de “¿y ahora qué hacemos?”.
El Juzgado Civil resolvió que permanezca en ese mismo centro de salud hasta definir su destino y una posible derivación a una institución psiquiátrica. Además, pidió que el director informe cada 30 días cómo evoluciona el paciente y cualquier dato de interés.
La orden también aclara que, si hace falta extender la internación después de esos 90 días, el caso deberá volver a ser comunicado y evaluado por la Justicia. Y para que no se repita el escape, el hospital deberá definir medidas de seguridad, incluso con consigna policial si hiciera falta.
En paralelo, la Clínica Dharma tiene 48 horas para decir si admite a Álvarez para una eventual internación voluntaria. Mientras tanto, la Justicia pidió que se avance con la vacante en una prestadora de salud mental y problemática de consumo. ¿Tramo corto no parece, no?

