Los médicos de cabecera y odontólogos que atienden a afiliados de PAMI paran durante 96 horas, desde este martes 13 hasta el viernes 16 de octubre. Piden que les actualicen lo que cobran por paciente, porque dicen que la cuenta ya no les cierra ni por asomo.
La protesta la convocó la Asociación de Profesionales de la Salud (APPAMIA), que viene marcando el desgaste de los ingresos y el aumento de los insumos. Traducido al llano: el consultorio sigue andando, pero con los números apretados y bastante.
Para los afiliados, el bardo se va a sentir en la atención habitual. Durante esos cuatro días no habrá consultas de rutina, se suspenderán los turnos programados y también las derivaciones y recetas de siempre.
Igual, no todo queda en pausa. Se van a mantener las guardias mínimas y las prescripciones por urgencias médicas, para que lo impostergable no quede colgado.
El reclamo tiene números bien concretos: los médicos de cabecera quieren pasar de $2.700 a $4.500 por afiliado, y los odontólogos piden subir de $374 a un mínimo de $1.500. Desde la entidad dicen que los ingresos reales se achicaron a la mitad desde abril, mientras los costos siguieron subiendo. Así que, entre la planilla y la realidad, alguien quedó pagando: ¿adivinen quién?
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