La diputada nacional Nancy Viviana Picón Martínez, junto con Carlos Gustavo Jaime Quiroga, presentó un proyecto de ley para armar un programa nacional de capacitación y concientización ante sismos. La idea es simple: que el temblor no nos encuentre mirando para otro lado.
La propuesta apunta a meterle prevención de verdad, con charlas, difusión de protocolos, simulacros y planes de evacuación. También busca coordinar acciones entre la Nación, las provincias, la Ciudad de Buenos Aires y los municipios, porque cuando tiembla, mejor que cada uno sepa qué le toca hacer.
El proyecto establece capacitaciones obligatorias para quienes trabajan en la administración pública nacional, organismos descentralizados, empresas del Estado, escuelas, Fuerzas Armadas, fuerzas federales de seguridad y organismos de atención al público. Los contenidos incluirán actividad sísmica, evacuación, primeros auxilios, planes de emergencia y protocolos de comunicación.
Además, prevé capacitaciones semestrales durante el primer año y luego una vez por año. También fija al menos un simulacro anual y la obligación de que cada organismo tenga su plan de emergencia actualizado, para no improvisar cuando el piso empiece a bailar.
En los fundamentos, Picón Martínez recordó la actividad sísmica del país y mencionó especialmente los terremotos de San Juan en 1944 y 1977. El texto también invita a provincias y municipios a adherir, con apoyo del SINAGIR y del INPRES. ¿Quién dijo que la prevención no puede ponerse las pilas antes del próximo sacudón?

