La Casa Argentina en París quedó en el centro de un pedido de investigación que viene con bastante ruido. Las ediles Mélody Tonolli y Audrey Pulvar le escribieron al canciller francés Jean-Noël Barrot para que revise la gestión del lugar.
La preocupación pasa por las “decisiones de expulsión” de residentes, estudiantes, investigadores y artistas. Según informaron medios de Francia, también les llamó la atención que todo eso haya ocurrido durante el verano boreal, sin una solución estable para el inicio de clases en septiembre.
En la misiva, además, mencionan la retirada de una placa sobre los desaparecidos durante la dictadura y la realización de reuniones donde se habrían difundido ideologías de extrema derecha. Si esos hechos se confirman, advirtieron, podrían generar una protesta firme de la Ciudad de París.
La residencia forma parte de la Cité Internationale Universitaire, un campus enorme del sur de París que recibe cada año a 12.000 estudiantes, investigadores y artistas de 150 nacionalidades. Allí funciona la casa argentina, que existe desde 1928.
El director, Santiago Muzio, asumió en 2024 y ya venía metido en polémicas. Entre otras cosas, rechazó firmar la Carta de Valores de la Cité Universitaire, que prohíbe discriminaciones por género u orientación sexual, así que el tema no parece de esos que se apagan solos, ¿no?

