El ministro de Defensa, Carlos Presti, puso fecha y número a una obra que venía dando vueltas: la Base Naval Integrada de Ushuaia arrancaría en enero. Y no viene barata la cosa: el proyecto demanda US$450 millones en cuatro años.
Presti remarcó que el Gobierno ya asignó recursos para los primeros trabajos. Además, el Presupuesto 2027 contempla nuevas partidas para que la cosa no quede a mitad de camino y termine siendo otro anuncio con moño.
Según explicó, la base incluirá un muelle en forma de L de 580 metros, instalaciones para servicios marítimos y generales, edificios, obradores y caminos de acceso. El ministro dijo que eso le dará a la Armada más capacidad de control y presencia concreta en el Atlántico Sur.
También fue bastante filoso al mirar el predio donde se hará la obra. Dijo que, tras visitar el lugar, encontró que “literalmente no hay nada”, salvo un monolito y un contrapiso de cemento para un futuro parque.
El plan oficial no se queda solo en Ushuaia: también prevé trabajos en la base antártica Petrel, con ampliación y consolidación de la pista de aterrizaje. Presti estimó que entre diciembre y marzo se podrá trabajar allí, y que un avión Hércules podría aterrizar en marzo del próximo año. ¿Se viene la obra grande o esta vez sí arrancan con todo?

