En Santa Isabel, Renault y SMATA le pusieron firma a un banco de horas para 1.200 trabajadores. La movida busca acomodar la producción sin que el laburo quede colgado cuando baja la demanda.
La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, celebró el convenio y lo ligó a la Ley de Modernización Laboral. Según explicó, las horas extra que se hagan en los momentos de mayor actividad se acumulan como crédito para compensarlas después.
El esquema apunta a evitar suspensiones o recortes salariales en los tramos flojos de la planta. O sea: cuando la fábrica acelera, se juntan horas; cuando afloja, se devuelven. Un ida y vuelta bien de taller, pero con números.
En septiembre pasado, el consejo directivo del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor y la firma ya habían comunicado la puesta en marcha del plan de flexibilización. Todo esto se da mientras la planta avanza con una inversión de 400 millones de euros para fabricar la nueva camioneta Renault Niagara.
El sistema contempla que, si alguien trabaja 12 horas en vez de 8, esas 4 de más queden para compensar en otra fecha. Y la jornada máxima llega a 12 horas, con otras 12 horas de descanso obligatorias. ¿Banco de horas o reloj con memoria?

