El Renaper ya puso en marcha el nuevo DNI electrónico, que viene con chip sin contacto y más medidas de seguridad. La movida es progresiva, así que no hace falta salir corriendo a cambiarlo si el documento todavía está vigente.
La clave está ahí: los DNI anteriores siguen valiendo hasta la fecha de vencimiento. O sea, nada de hacer fila por deporte; el recambio toca cuando corresponda por vencimiento, pérdida, deterioro o cambio de datos.
Este nuevo formato trae chip con información y datos biométricos, además de un soporte de policarbonato con grabado láser. La idea es ponerle más difícil la vida a las adulteraciones y falsificaciones, que nunca descansan.
También cambió la cara del documento. Lleva símbolos nacionales como la escarapela, estrellas argentinas, el Sol de Mayo, glaciares, la Cordillera de los Andes y el mapa bicontinental, todo bien argentino y bien visible.
Deben tramitar uno nuevo quienes tengan el DNI vencido, los menores en actualización obligatoria, y quienes hayan cambiado de domicilio, nombre u otro dato filiatorio. Para hacerlo, hay que llevar el documento actual si se conserva, pagar el arancel y, en caso de menores, ir con padre, madre o representante legal y la partida de nacimiento. Después, huellas, foto y firma electrónica, y a esperar la entrega. ¿Quién dijo que renovar un papel iba a ser un trámite liviano?

