El mercado automotor argentino viene cambiando de cara, y bastante. Entre enero y agosto de 2026 se patentaron 385.091 unidades, un 13,3% menos que en el mismo período de 2025.
Pero la posta más llamativa no está solo en la baja de ventas. Hoy, siete de cada diez autos que se comercializan en el país son importados, o sea, cerca del 70%.
Para encontrar una foto parecida hay que volver a mayo de 2020, en plena pandemia. En aquel momento, la oferta extranjera había pasado por última vez ese umbral, cuando todo era un manso quilombo para conseguir stock.
La comparación con 2023 pega fuerte. Ese año, la falta de divisas y las trabas a la importación empujaron a los modelos nacionales al centro de la escena, con el Fiat Cronos y el Peugeot 208 arriba del ranking.
Ahora, el tablero volvió a acomodarse a la lógica regional. Brasil recuperó peso como principal proveedor y Argentina quedó más enfocada en vehículos medianos y pick ups, con perfil exportador. ¿Quién diría que el mercado iba a dar otra vuelta así?

