La foto educativa viene con una contradicción pesada: 97% de los jóvenes de 15 y 16 años va a la escuela, pero apenas 19 de cada 100 llega con aprendizajes mínimos y sin repetir.
El dato sale del Índice de Resultados Escolares, elaborado por Argentinos por la Educación. En criollo: muchos están adentro del sistema, pero pocos avanzan en tiempo y forma. Una cosa es estar sentado en el aula y otra, bastante distinta, es salir con la lección aprendida.
La comparación regional tampoco deja bien parado al país. La Argentina quedó séptima entre nueve países, detrás de Uruguay, Chile, Brasil, Perú, México y Colombia; solo supera a Ecuador y Paraguay.
El informe muestra que el problema no afloja. En 2009, el 26% cumplía con asistencia, cursada correcta y aprendizajes mínimos; en 2025, esa cifra cayó al 19%, el piso más bajo de toda la serie. Y para colmo, el retraso escolar volvió a subir.
En esta última medición, el 21% de los estudiantes de 15 años cursaba un grado menor al que le tocaba por edad. O sea, más chicos en la escuela, sí, pero con la mochila educativa cada vez más pesada. ¿El desafío? Que la asistencia no quede en un simple “estoy presente” y pase a ser aprendizaje de verdad.

