Stellantis salió a ponerle paños fríos al bardo y aseguró que no planea cerrar ninguna de sus fábricas en Argentina. La empresa buscó cortar de raíz las versiones que habían encendido las alarmas en Córdoba y Buenos Aires.
Todo arrancó después de dichos de Herlander Zola, su presidente para América del Sur, que dejaron flotando escenarios posibles sobre el futuro industrial. Desde la compañía aclararon que hablaba de hipótesis y no de una decisión en evaluación.
La automotriz también confirmó que el 25 de noviembre inaugurará una nueva planta de motores en Ferreyra. La movida se suma a la actividad que ya tienen sus complejos en el país, así que lejos de bajar la persiana, por ahora meten más fichas.
En Córdoba, Stellantis produce el Fiat Cronos y las pickups Fiat Titano y RAM Dakota. En El Palomar, en la provincia de Buenos Aires, salen los Peugeot 208 y 2008.
Más allá del desmentido, Zola dejó sobre la mesa el tema que preocupa a toda la industria: costos, competencia china y reglas claras. Dijo que la mano de obra en Argentina cuesta el doble que en Brasil, y que sin previsibilidad todo puede cambiar de un día para el otro. ¿Tranquilidad total? Por ahora, no, pero cierre de plantas no hay.

