Renato Iván Tabella, de 28 años, será trasladado a Córdoba después de su detención en la Ciudad de Buenos Aires. Las autoridades lo señalan por los femicidios de Daniela Villalba, de 29 años, y Tatiana Fernández, de 27.
La investigación fue armando el rompecabezas con coincidencias que no pasaron de largo. Los equipos de ambas jurisdicciones cruzaron datos, siguieron movimientos y ataron cabos entre los dos casos.
Los ministros de Seguridad porteño, Horacio Giménez, y cordobés, Juan Pablo Quinteros, dieron una conferencia conjunta en Buenos Aires para contar cómo avanzó la causa. Quinteros dijo que Tabella vive en Huerta Grande y que no tenía antecedentes penales.
Una de las pistas más fuertes fue la escena en la que aparecieron las víctimas. Ambas estaban sobre sus camas, cubiertas con sábanas, y en los dos casos faltaban sus teléfonos celulares.
Los investigadores creen que el acusado se llevó esos aparatos para borrar rastros de los contactos previos. El móvil sigue bajo análisis, pero la pesquisa ya mostró que el laburo fino de cámaras, recorridos y detalles dejó al sospechoso bastante expuesto, ¿no?
En el caso de Daniela, el crimen ocurrió la noche del lunes 19 de octubre en su departamento de bulevar Las Heras, en barrio Cofico, frente al parque Las Heras. La joven recibió heridas de arma blanca en el cuello y su cuerpo fue hallado el miércoles siguiente.
Tatiana fue encontrada sin vida el domingo por la mañana en un departamento del barrio porteño de Retiro. Una amiga fue al lugar porque no lograba comunicarse con ella después de un encuentro pactado y se topó con la escena cubierta por una sábana.
Las cámaras de seguridad también fueron clave en Córdoba. Registraron al sospechoso saliendo del edificio, caminando hacia el centro y pasando incluso frente a las oficinas de Epec.
Además, la reconstrucción lo ubica con una valija de la víctima, donde llevaba toallas, ropa interior y otros elementos con sangre. El martes 20 al mediodía, recolectores advirtieron que salía sangre de una valija en el camión compactador y adentro apareció un comprobante aeroportuario a nombre de Daniela.

