“Te queda una semana de vida”, así la amenaza su ex desde la cárcel

Desde que Ana María Rinaldi conoció a Fernando Raúl Galante en 2017 su vida se transformó en un calvario. Lo que empezó como un idilio, se fue transformando en una pesadilla de violencia psicológica y física con pocos antecedentes en la historia policial reciente: la mujer perdió un embarazo de mellizos por sus golpes y cuando ella lo dejó, el hombre la raptó y la abusó sexualmente en un garaje de la localidad de San Martín.

Tras varias denuncias y una ardua pelea de la víctima en el ámbito judicial, Galante finalmente fue detenido el 11 de abril de 2018 y en los siguientes meses quedó alojado en la Unidad N° 35 de Magdalena, acusado de “lesiones leves agravadas por el vínculo, abuso sexual con acceso carnal, rapto y amenazas”. Ahora, aguarda el juicio oral, que debería comenzar en los últimos días de abril pero que por la cuarentena aún es una incertidumbre.

Pero como dijo Ana a Infobae, a pesar de estar preso, su ex “siempre se busca la forma de recordarle de alguna manera el tormento que le hizo sufrir”. Ahora, según denunció ante la Comisaría de la Mujer de Lanús -lugar en el que reside- en los últimos días Galante le mandó desde la cárcel donde está recluido una serie de mensajes a través de Whatsapp en los que directamente amenazó con matarla.

Fernando Raúl Galante, el violento que está preso desde 2018.

Su teléfono sonó varias veces; la noche del 5, la madrugada del 6 y el 13 de abril pasados. Provenían de un teléfono desconocido pero para Ana María no había dudas: se trataba de su ex novio. Audios (presuntamente con su voz), gifs con animaciones violentas y mensajes mal redactados pero con mensajes de muerte muy claros que la dejaron paralizada.

“Loca, te queda poco”, fue alguno de los mensajes que le habría dicho el hombre desde el penal de Magdalena. “Te queda una semana de vida, (…) vos no le cagas la vida más nadie. P… date por muerta”, prosiguió Galante, de acuerdo con la denuncia.

Fueron varios más. Y el recuerdo otra vez de todo lo que vivió se hizo presente. “De pronto cuando cumpla las amenazas de matarme la Justicia va a hacer algo”, dijo Rinaldi a este medio, ya cansada de que de todo lo que genera su ex aún estando dentro de un penal.

Las amenazas se dieron en un contexto distinto. Es que con el avance del coronavirus en el país y la cuarentena obligatoria decretada, la Justicia autorizó a todos los presos de la provincia de Buenos Aires a usar celulares para estar en contacto con sus familias, algo que estuvo prohibido históricamente en las prisiones. Por eso el contrabando de teléfonos es cosa de todos los días. Por eso Ana y sus abogados sospecharon en un primer momento que Galante se aprovechó de esa situación para enviarle los mensajes. Sin embargo, según supo Infobae, el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) después de la denuncia requisó en dos oportunidades a Galante en su celda y no le encontró ningún teléfono.

Pese al resultado negativo, la investigación por estas amenazas, que recayó en la UFI 4 de Lanús especializada en delitos relacionados con la Violencia Familiar y de Género y quedó a cargo de la fiscal Mariela Bonafine, recién comienza y aún no se estableció el origen de las amenazas.

(Fuente: Infobae)

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