Un enfermero quedó en el centro de un flor de lío por una maniobra que, según la investigación, le costó más de $4,3 millones a la madre de una jueza sanjuanina. El hombre, identificado como Jorge David Caballero Cortez, fue acusado de usar datos de la tarjeta para hacer compras y transferencias sin permiso.
El caso salió a la luz cuando Ana Lía Larrea, jueza de impugnación, vio movimientos que no cerraban en los resúmenes de la tarjeta de su madre, A.M.P.. El enfermero tenía acceso a una de las billeteras virtuales por las tareas de cuidado que realizaba, y ahí empezó a picar el asunto.
La causa quedó en manos del fiscal Pablo Martín, de la UFI Delitos Informáticos y Estafas. La investigación marcó que las operaciones arrancaron a principios de año y siguieron entre cinco y seis meses, primero con compras chicas y después con gastos y transferencias hacia una cuenta del acusado.
Según el Ministerio Público Fiscal, Caballero Cortez se aprovechó de la confianza familiar para usar los datos bancarios en distintos comercios. El perjuicio total llegó a $4.308.000, una cifra que no pasó desapercibida ni por asomo.
En agosto de 2026 fue imputado por defraudación informática, pero después se abrió la puerta de la reparación integral. Su defensor, Leonardo Miranda, planteó el acuerdo, la víctima lo aceptó y el acusado depositó todo el monto en un solo pago.
El miércoles 30 de septiembre, en la Sala 7, el fiscal Martín pidió el sobreseimiento y la Justicia lo concedió. La causa se cerró sin condena, aunque el antecedente quedó registrado; una vez por año se puede usar ese mecanismo, así que mejor no volver a hacer cuentas raras, ¿no?

