La agente de la Policía de San Juan, Mariana Jofré, de 29 años, recibió el alta este jueves después de pasar por el sanatorio. Había quedado internada tras el disparo que sufrió dentro de la Comisaría 34° de La Bebida, en Rivadavia.
Jofré cursa un embarazo de seis meses y fue operada para sacar el proyectil que le había quedado alojado. La intervención salió bien y, después de eso, los médicos confirmaron que su evolución fue favorable.
Lo más importante, y lo que trajo alivio, es que también revisaron el embarazo y estaba en buenas condiciones. O sea: el susto fue grande, pero el parte médico dejó un panorama tranquilo.
Mientras sigue su recuperación, la Justicia intenta ordenar las piezas para saber qué pasó exactamente. Por el hecho quedó imputado el policía Cristian Albarracín, que sigue en libertad mientras avanza la investigación.
La hipótesis principal apunta a que el disparo fue accidental, cuando el efectivo manipulaba su arma reglamentaria. Ahora falta que el expediente termine de hablar, porque en estos casos el apuro no ayuda ni un poco, ¿no?

