La causa por el femicidio de Camila Agustina Vecchiarello sumó una pieza que puede mover el tablero. La familia entregó a la Fiscalía mensajes enviados desde el celular de la joven después de su muerte.
Los hermanos, Elio y Hernán Vecchiarello, contaron que uno de esos mensajes llegó cerca de las 12.15 del domingo. Según relataron, pedía una transferencia a una cuenta vinculada a Carlos Gonzalo Rivero, único imputado en la causa.
Elio lo explicó en una entrevista con Canal 3 de Rosario: dijo que le escribía su hermana, aunque no sabía si atrás estaba él. En criollo, un pedido de plata que cayó justo cuando Camila ya habría sido asesinada. Un bardo difícil de digerir.
La familia sospecha que el teléfono pudo haber sido usado por Rivero para comunicarse con ellos y tratar de obtener dinero. Esa hipótesis, igual, todavía tiene que ser confirmada por el análisis de los dispositivos y de las comunicaciones de esas horas.
Camila tenía 26 años, era de Rosario y había llegado a San Juan para formarse como aspirante a Gendarmería Nacional. Fue encontrada sin vida el domingo 13 de septiembre en el departamento que compartía con Rivero, en Barreal. Ahora, la pregunta que queda picando es quién movió ese celular y por qué.

