Un paseo por un callejón de tierra terminó con un hallazgo que levantó cejas en Las Chacritas, en 9 de Julio. Tres armas largas, aparentemente rifles, aparecieron envueltas en una manta marrón y tiradas a la buena de Dios.
Todo arrancó cuando un motociclista frenó a personal de la Comisaría 31ª y les avisó lo que había visto. Según contó, dos sujetos arrojaron varios objetos en un callejón ubicado a unos 400 metros de donde estaba el hombre.
Con ese dato, los efectivos fueron hasta el lugar señalado y revisaron la zona. Ahí encontraron la manta y, adentro, las tres armas largas que ahora quedaron secuestradas para su análisis.
Las piezas estaban bastante cascoteadas: mal conservadas, en desuso y con faltantes. O sea, no era precisamente un hallazgo para armar una colección de museo, sino un caso que ahora deberá aclarar la investigación.
Después del secuestro, la Policía hizo una recorrida a pie por los alrededores para dar con los dos sospechosos, pero no hubo resultados. Ahora queda la pregunta de siempre: ¿quién dejó eso ahí y para qué?

