Un adolescente de 16 años fue herido con un arma blanca dentro del Instituto de Menores Nazario Benavídez, en un episodio que dejó más preguntas que respuestas. El caso volvió a poner la lupa sobre la seguridad adentro del lugar, donde no debería haber lugar para semejante quilombo.
El ataque habría ocurrido el pasado jueves en uno de los sectores comunes del instituto. Según los testimonios citados en la información difundida, otro interno de 17 años habría usado una punta casera, hecha a partir de una barra de hierro afilada.
Como consecuencia, el joven recibió al menos tres heridas en la zona del pectoral izquierdo, cerca del corazón. Después del ataque, habría perdido bastante sangre y sufrido un traumatismo en el tórax, hasta desvanecerse.
La situación fue frenada por coordinadores y operadores socioeducativos que estaban de turno. Fueron ellos los que intervinieron para cortar la agresión y evitar que el asunto pasara a mayores.
Ahora la defensa técnica del adolescente anticipó que presentará una denuncia penal contra las autoridades y responsables del instituto. También puso la mira en los controles y requisas, porque la punta casera habría pasado igual, como si nada. ¿Cómo entró ese elemento al lugar?

