Este lunes arranca una nueva tanda de testimonios por la muerte de Uriel Ríos, el adolescente de 17 años que falleció tras una pelea en Pocito. Desde las 10, la Justicia de Menores empieza a juntar piezas para armar el rompecabezas completo.
Entre los que tienen que pasar a declarar está su hermano, que también terminó lesionado en el enfrentamiento. La idea es simple, aunque el expediente venga pesado: reconstruir qué pasó antes, durante y después de la agresión.
La causa la lleva la Justicia Penal de Niñez y Adolescencia, y por ahora hay dos menores detenidos e imputados por homicidio en riña. Uno de ellos se presentó voluntariamente el lunes 21 por la tarde-noche, y luego quedó con defensa de la abogada María Filomena Noriega.
Después cayó un segundo adolescente, de 16 años, señalado como presunto partícipe de la pelea ocurrida tras la fiesta en Médano de Oro. Su abogado, Darío Amaya, dijo que su defendido negó haber participado en el hecho que terminó con la muerte de Uriel.
Mientras tanto, la familia de la víctima sigue pidiendo que se aclare todo. El abogado Martín Zuleta sostuvo que hay videos y testimonios que, según su mirada, apuntarían a un hermano mayor de edad de uno de los adolescentes involucrados. Ahora la Justicia tendrá que ordenar el bardo y ver quién estuvo en cada jugada, ¿no?

