Las cámaras del comercio dejaron la escena servida: Marcela Alejandra Díaz Casívar, de 33 años, entró con su hija y terminó en un papelón policial de los que hacen ruido en toda Capital.
El hecho pasó este miércoles, cerca de las 13:50, cuando ambas ingresaron a un local de indumentaria con pinta de compra tranquila. Pero la historia se dio vuelta cuando el dueño descubrió a la adolescente intentando llevarse una prenda.
Al quedar acorralada, la menor dijo que su madre la había obligado a cometer el hurto. Desde ahí, el caso pasó a manos de la Justicia: la chica fue derivada al Centro de Admisión y Derivación (CAD) por orden del Juzgado de Menores.
Por su parte, Díaz Casívar quedó alojada en los calabozos de la Seccional Tercera bajo una causa de flagrancia. Pero la cosa no terminó ahí: cerca de las 3 de este jueves, se fugó de la comisaría y prendió todas las alarmas.
Ahora hay una investigación interna a cargo de la Subsecretaría de Control de Gestión para revisar qué pasó con la guardia y con el calabocero. Mientras tanto, siguen los operativos para dar con la prófuga, y el video del local quedó como prueba de arranque de todo este despelote. ¿Quién iba a pensar que una compra terminaba así?

