La causa que tiene como imputado a José María Cabral sumó material pesado y el expediente quedó más picante. Según la investigación, habría sometido a una amiga a un esquema de extorsión que le habría costado cerca de 30 millones de pesos.
Esta vez aparecieron audios enviados por el acusado que fueron analizados en la causa. En esas grabaciones, siempre de acuerdo con el expediente, hay amenazas, referencias a armas de fuego, pedidos de dinero y presiones de carácter sexual.
El vínculo entre ambos se habría iniciado en 2012 y, con los años, se habría transformado en una relación de control y miedo. Los investigadores también encontraron transferencias para cubrir gastos del acusado, desde cuentas y servicios hasta compras personales y otros consumos.
Uno de los puntos que más preocupa es que en los mensajes el imputado habría dicho que podía usar un arma contra la víctima y su entorno. También menciona una pistola 9 milímetros y un revólver calibre 38, en un ida y vuelta que, según la causa, no fue un exabrupto suelto sino parte del mismo apriete.
La pesquisa también habla de manipulación, humillación y coerción sexual. Además, los investigadores analizan cómo esa presión habría afectado la vida personal de la mujer, incluso su matrimonio de aproximadamente cuatro décadas.
Los audios fueron escuchados en una audiencia por el juez de Garantías Diego Sanz, que luego dictó la prisión preventiva. La causa está a cargo del fiscal Alejandro Mattar y de la ayudante fiscal Rosana Riveros, mientras siguen cruzando audios, papeles y transferencias. ¿Se viene otro capítulo de este bardo judicial?

