Un allanamiento en Rivadavia arrancó por un celular y terminó con un hallazgo que nadie tenía en la lista. En un ropero de Marquesado III apareció una arma casera desarmada y dos municiones.
El procedimiento lo hizo personal de la Comisaría 30ma, bajo la órbita de la Departamental 7. La medida había sido ordenada por la Justicia y apuntaba, en principio, a secuestrar un teléfono Motorola.
Pero la cosa se puso picante cuando el sospechoso, de apellido Robledo y 22 años, fue a cambiarse de ropa a su habitación. Ahí los efectivos vieron dentro del ropero la llamada “tumbera”, partida en dos, junto a cartuchos de color verde y rojo.
Entonces avisaron al ayudante fiscal de la UFI de Flagrancia y también llamó a Criminalística, que hizo las fotos y levantó los elementos. El joven quedó aprehendido y la causa quedó caratulada como tenencia ilegal de arma de fuego; un celular por acá, una tumbera por allá, y el ropero quedó pagando.

