La causa por la muerte de Uriel Ríos sigue dando vueltas y no afloja. La familia del adolescente de 17 años insiste en que el expediente pase a homicidio simple, para que se pueda definir quién dio la puñalada mortal en Pocito.
El hecho ocurrió el 21 de septiembre y, por ahora, sigue caratulado como homicidio en riña. La discusión de fondo es esa: si la Justicia logra ponerle nombre y apellido a la herida que terminó con la vida del chico, o si la causa sigue bajo otra figura penal.
Mientras tanto, la Justicia ordenó tomar muestras genéticas a los imputados y también a Uriel. La idea es comparar el ADN con la sangre hallada en prendas de vestir que ya están incorporadas al expediente.
El abogado Martín Zuleta, que representa a la familia, dijo que van a aportar información para colaborar con la investigación. Además, buscará constituirse como querellante en la causa por la muerte de Gonzalo Quinteros, ocurrida en Villa Primero de Mayo, en Chimbas.
En ese expediente, la intención es que los padres de Quinteros sean reconocidos como parte querellante en el Primer Juzgado Penal de la Niñez. La discusión legal sigue abierta, y la causa todavía tiene bastante hilo para cortar, ¿no?

