En Caucete, dos conductores quedaron demorados después de que Gendarmería Nacional detectara irregularidades en los certificados de la Revisión Técnica Obligatoria de sus vehículos. La cosa no pasó de largo: los papeles levantaron sospechas y terminó todo en la comisaría.
Los procedimientos se hicieron en las últimas horas sobre la Ruta Nacional 141, cerca del puesto del Control Forestal. Fueron operativos preventivos para revisar la documentación de los rodados que entran y salen de la provincia, así que el control estuvo fino.
El primer caso fue el de un hombre de 46 años, oriundo de Vallecito, que iba en un Chevrolet Corsa. Al chequear los papeles, los gendarmes vieron anomalías en el comprobante de la RTO y después confirmaron con el taller oficial que el certificado era falso.
El segundo control fue en el mismo sector y frenó a una Chevrolet S10 conducida por un hombre procedente de la provincia de San Luis. En ese caso, la revisión también marcó adulteraciones en el formato y en los datos del certificado.
Los documentos quedaron secuestrados y ambos automovilistas fueron llevados a la Comisaría 9° de Caucete, donde quedaron a disposición de la Justicia. La causa quedó en manos de la UFI Genérica, que ahora deberá seguir el rastro de esos papeles, porque cuando la RTO viene torcida, el viaje se complica.

