Unos allanamientos en Chimbas y Capital dejaron un combo pesado: motos desarmadas, repuestos por todos lados y armas de fuego. La movida fue parte de una investigación por robo y desguace de vehículos, y terminó con dos personas detenidas.
La tarea la hizo la Sección Sustracción de Automotores y Autopartes, con apoyo de la División Delitos y la Dirección Coordinación Judicial D-5, bajo directivas de la UFI Delitos contra la Propiedad. En pocas palabras: fueron a buscar un bardo y encontraron otro más grande.
En uno de los domicilios apareció una motocicleta Benelli TNT con pedido de secuestro activo por robo, además de un rodado con el número de cuadro limado y un chasis con requerimiento judicial. También secuestraron una arma de fabricación casera tipo “tumbera” y decenas de repuestos listos para entrar al mercado negro.

Por ese hallazgo, la Policía detuvo a un hombre de apellido Castro, que quedó alojado en la seccional a disposición de la Justicia. Y como si faltara condimento, en otro domicilio encontraron dos carabinas calibre .22, un fusil calibre .308 Winchester con mira telescópica y municiones de calibres .22 y 7.62 mm.
Ante ese arsenal, intervino la UFI Genérica y quedó aprehendido el propietario de la vivienda, un hombre de apellido Alaniz, imputado por tenencia ilegal de armas y municiones. No era precisamente una casa para ir a tomar mates, ¿no?

