Dos motos que andaban con papeles flojos quedaron bajo la lupa y terminaron secuestradas en Rawson y Rivadavia. La movida la hizo la Sección Sustracción de Automotores y Autopartes D-5, que venía siguiendo el rastro de ambos rodados.
El primer caso fue en el barrio Ceramista, donde detectaron a un hombre que ofrecía una Honda Wave para la venta. Cuando revisaron patente, cuadro y motor, todo parecía original de fábrica, pero el sistema policial tiró otra historia.
La moto tenía pedido de secuestro vigente desde el 25 de octubre de 2024, en una causa por hurto calificado pedida por la UFI Delitos Contra la Propiedad. O sea: la moto estaba más buscada que vuelto en kiosco.
El segundo operativo fue en avenida José Ignacio de la Roza y calle Morón, en Rivadavia. Allí vieron una Motomel Blitz sin patente y, al hablar con el conductor, este dijo que tampoco tenía documentación.
Después de chequear motor y cuadro, confirmaron que la numeración era original y que también tenía pedido de secuestro desde el 24 de octubre de 2024, por un robo con intervención de la UFI Delitos Contra la Propiedad. Por orden del fiscal, las dos motos quedaron secuestradas y la Motomel fue restituida a su propietaria original. ¿Quién iba a pensar que estaban tan controladas?

