Una recorrida policial terminó con dos personas detenidas en Capital, justo cuando salían de una vivienda con bultos en la mano. La escena les salió mal en segundos: hubo voz de alto, corrida corta y aprehensión a pocos metros.
Los identificaron como Ahumada, de 32 años, y Celan, de 23. Según el parte policial, el hombre llevaba una mochila con unos 100 metros de cable unipolar de distintos colores y medidas.
La mujer, por su lado, cargaba una caja con dos grifos de bronce, un respiradero de chapa y otros elementos de valor. Y como para sumar más desorden al asunto, ambos arrojaron cinco paletas de pádel sobre la vereda al notar a los efectivos.
Minutos después apareció el dueño de la casa y se encontró con el panorama completo. Vio el candado del portón violentado y reconoció los objetos como suyos, así que el bardo quedó bastante claro.
Interviene la UFI Flagrancia y ambos quedaron vinculados a una causa por robo doblemente agravado por efracción y escalamiento, en grado de tentativa. Una salida apurada, con botín en mano y final bastante flojo, ¿no?

