Elías Sebastián Galdeano Andrade, de 28 años, llegó al Hospital Rawson con un destino bastante claro: el quirófano. Pero la noche le tenía guardada otra jugada, porque antes de la cirugía apareció un hallazgo que cambió todo el panorama.
Todo pasó cerca de las 17 del jueves, después de que chocara su moto en Pocito, en un cruce con otro vehículo. Mientras lo preparaban para atenderlo, el personal de salud revisó sus pertenencias y se encontró con una bolsa que levantó más de una ceja.
Adentro había llaves, el DNI, un picador, un paquete de lillos, una bolsita con una sustancia verde amarronada y $50.100 en efectivo. Ahí se armó el bardo en los pasillos del hospital y avisaron enseguida a la guardia policial.
La licenciada María Desousa le entregó la bolsa a la cabo Melina Olivarez, del Cuerpo Especial de Vigilancia. Después llegó una comitiva del Departamento de Drogas Ilegales para hacer las pruebas de rigor.
El test de campo dio positivo y el pesaje confirmó que eran 6 gramos de marihuana. Con ese resultado, la auxiliar fiscal Mariana Gauto, de la Unidad Fiscal Federal de San Juan, ordenó secuestrar la sustancia, el picador y los papeles. Un accidente que terminó con otro problema encima, ¿quién lo hubiera dicho?

