Una compra de apenas $10.000 terminó dando vuelta la historia en 25 de Mayo. La tela que había cambiado de manos quedó metida en una investigación por robo.
Personal de la Comisaría 10ma recuperó una tela romboidal de unos 10 metros que había sido denunciada como sustraída días antes. El hallazgo surgió de tareas investigativas por distintos hechos ilícitos.
En esas averiguaciones, los policías ubicaron a un hombre de apellido Lucero, que habría comprado un elemento de dudosa procedencia. Cuando fueron a hablar con él, el vecino explicó que la operación se hizo el 26 de septiembre y que el vendedor sería un hombre de apellido Farías.
Después de revisar las características de la tela, los efectivos confirmaron que coincidía con la denunciada por una mujer de apellido González el 28 de septiembre. Esa presentación dio origen al legajo N° 106/26, caratulado como robo, con intervención de la UFI Delitos contra la Propiedad.
Lucero dijo que la había comprado de buena fe y la entregó en el acto. Ahora la fiscal Andrea Gómez ordenó el acta, la citación de la damnificada para reconocer el elemento y las demás diligencias. Una tela, un precio bajo y un papelón que terminó en la comisaría, ¿quién diría?

