La cosa quedó clara en tribunales: los cabos Andrés Bernal y Alejandro Meza fueron condenados por el episodio ocurrido en Chimbas. La jueza Flavia Allende resolvió penas condicionales, así que por ahora siguen en libertad.
Todo empezó en la madrugada del 17 de marzo de 2025, cuando Gustavo Agustín López Morales circulaba en una moto Kymco 110 cc por calle Benavídez. Según la acusación, al llegar a la zona de Ruta 40 fue alcanzado por una moto policial tipo Tornado.
La Fiscalía sostuvo que no hubo sirenas ni voz de alto antes de los disparos. Siempre de acuerdo con esa hipótesis, Bernal habría usado una escopeta antitumulto mientras el joven seguía en movimiento.
El resultado fue pesado: 16 impactos de perdigones de goma, con 14 en la espalda y dos en el brazo derecho. Después, según la investigación, los policías se fueron del lugar en sentido contrario. Un bardo judicial que ahora tuvo sentencia, pero no encierro.
Bernal recibió 2 años y 6 meses de prisión condicional y 5 años de inhabilitación para ejercer cargos públicos. Meza, en tanto, fue condenado a 1 año de prisión condicional y 2 años de inhabilitación especial, además de reglas de conducta y la obligación de fijar domicilio. ¿Final cerrado o capítulo que todavía deja ruido?

