La hermana del adolescente acusado por el robo a la joyería J&M terminó condenada por encubrimiento y no irá presa. Sol Guadalupe Páez Velázquez admitió que escondió parte del botín y cerró un acuerdo con la fiscalía.
El juicio abreviado se hizo este lunes y el juez de garantías Roberto García Montilla homologó el trato. La pena fijada fue de seis meses de prisión condicional, por lo que la joven, de 21 años, seguirá en libertad.
Todo arrancó con el robo ocurrido en la madrugada del 3 de agosto, en la Peatonal Tucumán. Dos personas forzaron la puerta de vidrio del local y se llevaron unos 150 relojes, además de cadenas, pulseras, anillos y otras piezas de oro y plata.
El botín fue valuado en $20.000.000. Las cámaras de seguridad y otras tareas de los investigadores permitieron identificar a los presuntos autores, ambos menores de edad, y ahí empezó a desenredarse la madeja.
La situación de Páez Velázquez se complicó después de un allanamiento en su casa de Villa María, Chimbas, donde hallaron joyas y cajas de relojes escondidas en una mochila y enterradas en el fondo. Con eso alcanzó para que la causa le cayera encima, y esta vez no hubo manera de hacerse la distraída, ¿no?

