Macarena Cantero recibió una condena de cinco años de prisión domiciliaria tras aceptar un juicio abreviado. La causa la investiga por presuntas estafas millonarias y falsificación de firmas.
El expediente tomó vuelo por varias maniobras que habrían movido bastante plata. Entre ellas, figura la presunta presentación de Cantero como empleada judicial y el supuesto ofrecimiento de cargos en la Justicia Federal.
Las sospechas abrieron distintas investigaciones y también pusieron la lupa sobre documentación que habría sido adulterada. Con el acuerdo, la pena quedó fijada en cinco años bajo modalidad domiciliaria.
Esa forma de cumplimiento estaría vinculada a que Cantero tiene una hija menor de edad a su cargo. En otras palabras, no irá al Penal, al menos por esta condena.
Pero la historia no parece cerrada, ni cerca. La joven sigue investigada por otra presunta maniobra fraudulenta, que podría terminar en una tercera causa. ¿Todavía queda más tela para cortar?

