Mario Alberto Tapia, de 70 años, recibió una condena de 3 años de prisión condicional y 7 años de inhabilitación para conducir. La Justicia lo responsabilizó por la maniobra que terminó en el choque donde murió el policía sanjuanino Ezequiel Villarreal, en Caucete.
La pena se cerró con un juicio abreviado, ese acuerdo que evita el juicio oral y deja todo atado en una audiencia. El juez de garantías Federico Rodríguez homologó el trato, y Tapia entregó su carnet de conducir, que quedó secuestrado por orden judicial.
El hecho pasó el 2 de julio sobre calle La Plata, a la altura de la Bodega Arenas. Según la investigación, Tapia estaba detenido en la banquina y, al ingresar a la calzada, cortó el paso de un Volkswagen Bora que iba de norte a sur.
El conductor del Bora, Juan Pablo Zamora, frenó de golpe para no chocar, perdió el control y quedó cruzado de carril. En ese momento, el auto impactó contra la moto en la que iba Villarreal, que venía en sentido contrario.
Tapia siguió viaje después del choque y más tarde se presentó voluntariamente en la Comisaría 37ª, acompañado por su abogado. Dijo que no había visto ni escuchado nada por problemas auditivos y que recién se enteró de que lo buscaban cuando vio las noticias. Un caso que arrancó con una maniobra y terminó con una condena, ¿cómo no iba a quedar picando?

