El 10 de julio, cerca de las 13:30, una discusión en una casa terminó con una mujer lastimada a golpes. El acusado fue Mauro Javier Lucardi, que empujó a su esposa contra una mesa y después la volvió a agredir.
Según lo que quedó probado en la causa, primero la golpeó y más tarde le dio un cabezazo y otro empujón. La mujer cayó al piso y empezó con dolor e hinchazón en la mano izquierda.
La víctima llamó a la hermana de Lucardi para que la llevara al médico. Después fue al Hospital Rawson, donde un traumatólogo le informó que tenía fracturados el cuarto y el quinto dedo de la mano izquierda.
Por esa lesión, le indicaron un yeso provisorio y le anticiparon que deberá pasar por una operación para que le coloquen clavos. Después de la denuncia, la Justicia detuvo a Lucardi y avanzó con la causa.
El caso terminó en un juicio abreviado. La condena fue de tres años de prisión condicional, más dos años de prohibición de acercamiento y reglas estrictas de conducta. No irá al Penal de Chimbas, pero la sentencia quedó firme con ese freno encima.

