El Tribunal de Impugnación confirmó la condena a cinco años de prisión de cumplimiento efectivo para un hombre acusado de abusar sexualmente de su hijastra en Pocito. La resolución se conoció este 26 de octubre y dejó firme el fallo contra L.F.M..
La decisión fue unánime. Firmaron el juez Eduardo Raed y los vocales Renato Roca y Ana Lía Larrea, que rechazaron el recurso presentado por la defensora María Filomena Noriega.
Con ese rechazo, quedó ratificada la condena por abuso sexual simple agravado por ser guardador de la niña y convivir con ella. También se mantuvieron las penas por lesiones leves agravadas y coacción contra su pareja.
La defensa había pedido la absolución total y cuestionó la valoración de las pruebas. Incluso planteó que la niña no pudo precisar fechas exactas y que las entrevistas psicológicas no debían tener el peso que les dio el tribunal original.
Del otro lado, la fiscalía pidió sostener la condena sin vueltas. Remarcó que en hechos ocurridos dentro de la casa el testimonio de la víctima pesa fuerte, y que en este caso estuvo respaldado por indicadores de abuso detectados por las psicólogas.
El tribunal también dejó firme la cuota alimentaria provisoria de 500.000 pesos. O sea, la defensa quiso patear varias piezas del tablero, pero la Justicia no compró el pase: ¿y ahora qué más queda por discutir?

