Camila González, de 27 años, denunció que ella y su esposo Ariel Castro, de 28, fueron agredidos por policías que iban en bicicleta. Todo habría pasado en una parada de colectivo del centro de San Juan, mientras esperaban con sus dos hijos después de comprar unos anteojos.
Según su relato, varios efectivos se metieron en la situación y la empujaron a ella, mientras golpeaban a Castro. Después, él fue trasladado por una presunta contravención, algo que todavía debe aclararse, porque por ahora hay más preguntas que certezas.
González contó que su marido terminó con un corte de un centímetro en la nariz y golpes en distintas partes del cuerpo. También dijo que tendría lastimadas las rodillas y las costillas, aunque eso deberá confirmarse con los estudios médicos.
La denuncia se presentó este jueves en la UFI Delitos Especiales por presuntos apremios ilegales. En paralelo, se buscan cámaras de seguridad de la zona para ver si el video que circuló en redes coincide con lo que pasó sobre avenida Libertador, entre General Acha y Tucumán.
González aseguró que la escena afectó fuerte a sus hijos: su hija de 4 años sufrió una crisis de pánico y se alejó del lugar, mientras su hijo de 9 años vio todo. La investigación sigue abierta y ahora la pelota la tienen las pruebas, ¿no?
