Una nueva denuncia volvió a meter a Perejil en el centro de la causa por la muerte de Alma Vázquez, la nena de 5 años atacada el 13 de junio en Playa Magagna, en las afueras de Rawson, Chubut.
Los proteccionistas que tienen al perro bajo guarda judicial aseguran que el animal tiene uno de sus colmillos cortado. La lesión fue advertida en una revisión veterinaria, pocos días después de que llegara al Refugio Los Callejeros, en Trelew.

La presentación ya fue llevada a la Justicia. Quienes cuidan al perro y su abogado sostienen que ese diente no estaba cortado cuando seguía en custodia en el exzoológico de Rawson, así que ahora quedó picando una pregunta incómoda: ¿cuándo se produjo la lesión?
Mientras tanto, la causa sumó otra pericia esta semana. El lunes 14 de septiembre, Perejil fue trasladado a la Dirección de Zoonosis de Rawson para una nueva extracción de sangre, destinada a los estudios genéticos vinculados con el expediente.
Del procedimiento participaron integrantes del Ministerio Público Fiscal, dos veterinarios y un representante del refugio. La nueva muestra fue necesaria porque hubo problemas con las anteriores: parte del material se perdió y otra parte no habría sido conservada como correspondía. Una causa que ya venía movida y ahora suma otro capítulo, ¿no?

