Un productor ganadero de Barreal se pegó un julepe cuando fue a revisar su campo: le faltaban cinco vacas. El faltante apareció en una zona rural cercana a la unión de los ríos Los Patos y Blanco, en Calingasta.
El aviso se dio el jueves, cuando el dueño, de apellido Ángel, llegó hasta el lugar para controlar el ganado que pastaba a campo abierto. Al hacer el conteo, se encontró con que cinco ejemplares habían desaparecido sin dejar rastros claros.
Se trata de vacas de pelaje alazán, pertenecientes al grupo familiar del productor. Además, estaban identificadas con sus respectivas marcas de fuego, un dato clave para reconocerlas si aparecen por algún lado.
El hombre recorrió varios sectores de la zona rural para ver si daba con los animales, pero no tuvo suerte. Después radicó la denuncia por abigeato y el caso quedó en manos del personal de la Comisaría 33ª de Barreal.
Ahora hacen rastrillajes junto al damnificado para intentar ubicar las cinco vacas y entender cómo las sacaron del campo. Por ahora no hay detenidos ni personas identificadas, así que la historia sigue abierta: ¿quién se las llevó y por dónde las hizo pasar?

