El viernes por la tarde, en el Acceso Sur de Rawson, se vio una de esas escenas que hacen fruncir el ceño al instante. Una camioneta avanzaba con una estructura grande en la caja y un hombre sentado encima, sin protección alguna.
La imagen mostró al ocupante arriba de la carga, detrás de la cabina, como si fuera un asiento improvisado. No llevaba cinturón, no tenía dónde agarrarse y quedaba expuesto a cualquier frenada o maniobra brusca.
El episodio ocurrió cerca de Abraham Tapia y a plena luz del día, sobre una de las vías más transitadas de la zona. Por eso el video generó más bronca que sorpresa: el bardo no era menor, y el riesgo estaba a la vista.
Transportar objetos grandes ya exige cuidado de sobra, pero convertir la carga en lugar para llevar a una persona es jugar con fuego. Una frenada de unos segundos podía terminar muy mal, y la escena quedó registrada en un video que habló por sí solo, ¿para qué arriesgar así?
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