Una escena que deja helado: una nena de 12 años habría sido obligada a atender un “kiosco de droga” en Pocito. La investigación de la Policía Federal venía siguiendo el lugar desde junio y terminó con allanamiento, secuestro de dosis de cocaína y dos mujeres detenidas.
Todo salió a la luz el 24 de septiembre, en una casa de inmediaciones de Olmos y Rodríguez. Allí cayó la madre de la menor, identificada con las iniciales T.S.D., de 29 años, y también Ivana Marcela Díaz, de 49 años, con domicilio en Chimbas.
Durante el procedimiento, ordenado por el fiscal federal Francisco Maldonado, secuestraron 78 dosis de cocaína listas para vender y una suma importante de dinero en efectivo. Las dos quedaron imputadas por comercialización de estupefacientes, con el agravante de haber usado a una menor de edad. Un bardo tremendo, y de los pesados.
Según la pesquisa, en esa vivienda funcionaba un punto de venta donde llegaban clientes a comprar dosis. Lo más grave fue que, cuando la madre se ausentaba, dejaba a su hija de 12 años al frente del lugar. Un policía encubierto lo constató y hasta consiguió filmaciones del hecho.
La menor y sus dos hermanos quedaron, en principio, al cuidado de la Dirección de la Niñez, Adolescencia y Familia. Hoy la nena y su hermano de 11 años están con una tía, mientras el resto de la causa sigue su curso y las dos mujeres afrontan una pena que podría ir de 6 a 20 años de cárcel. ¿Qué más hace falta para que el caso termine de caer con todo su peso?

