Tres casas de San Juan quedaron en la mira de encapuchados armados en apenas una semana. Los golpes fueron en Concepción, Pocito y Santa Lucía, y la modalidad se repite con una prolijidad que da que hablar.
La causa está en manos de la UFI de Delitos contra la Propiedad, que investiga cada episodio por separado. Por ahora no hay detenidos ni sospechosos identificados, así que el rompecabezas sigue abierto.
El primer asalto ocurrió de madrugada en una casa de calle Salvador María del Carril, cerca de Paraguay, en Concepción. Una mujer de 73 años, de apellido Murúa, encontró a cinco hombres entrando por una ventana mientras ella dormía.
La encañonaron con un revólver y la amenazaron con un cuchillo para que no gritara. Se llevaron plata, dólares, dinero de una cuenta de Mercado Pago y varios objetos de valor, después de dejar la casa hecha un bardo.
En Pocito, la escena fue parecida y con un truco bastante gastado: primero cortaron la luz y después se metieron en la vivienda. La dueña, de 65 años, los encontró adentro cuando volvió de revisar el medidor.
La golpearon, la ataron en el baño y revisaron todo lo que pudieron. Se escaparon en un Chevrolet Corsa blanco, según vieron vecinos de la zona, y la denuncia quedó en la Comisaría 35ta.
El tercer intento fue en una casa de calle Santiago Derqui, en Santa Lucía. Ahí uno de los hombres hasta gritó que era policía para abrirse paso, pero la movida no les salió redonda.
Un dueño de casa salió al escuchar el griterío, forcejeó con uno de los atacantes y terminó con tres golpes en la cabeza. Los ladrones escaparon sin llevarse nada, pero dejaron claro que el plan venía con violencia y bastante cara de piedra, ¿no?

