Una familia de Pocito se topó con una postal que nadie quiere ver: la casa de fin de semana quedó vaciada casi por completo. Los ladrones se llevaron de todo, desde muebles hasta los sanitarios del baño.
El hecho se conoció el domingo por la tarde, cuando los propietarios, de apellido Romero, llegaron a la finca sobre avenida Joaquín Uñac, cerca de calle Maurín. Al entrar, vieron que la puerta de ingreso había sido violentada y que faltaban varios elementos.
Entre lo robado figuran cuatro sillones de madera, un inodoro, un bidet, un horno eléctrico negro, una pava eléctrica, dos termos, un espejo y una olla. Un saqueo bastante completo, de esos que dejan la casa hecha un cascarón.
Las primeras sospechas marcan que los delincuentes habrían actuado durante el fin de semana, cuando la vivienda estaba deshabitada. Intervino primero personal de la Comisaría 7°, y después tomó la causa la Brigada de Investigaciones Sur junto con la UFI Delitos contra la Propiedad.
Ahora queda saber quién se tomó el trabajo de llevarse hasta el baño entero. Un laburo fino, pero bien torcido, ¿no?

