Lo que arrancó como un cumpleaños familiar en Caucete terminó con un operativo policial y varios interrogantes dando vueltas. El sábado, la Policía trasladó a 44 personas, entre ellas 30 menores y 14 adultos, después de detectar presuntas irregularidades en una casa particular.
Todo empezó por un llamado por disturbios. Cuando llegaron, los efectivos hablaron con la dueña de la vivienda, una mujer de 36 años identificada por la Policía como María Natalia Castro, quien dijo que se festejaba el cumpleaños de su hija, de 17 años.
Pero el cuadro venía con ruido de fondo. Según el relato policial, una vecina avisó que su hija, de 12 años, estaba adentro de la casa, y con autorización de la propietaria los uniformados ingresaron al inmueble.
Ahí se toparon con alrededor de 50 personas. Durante el procedimiento, varios intentaron escapar por la parte trasera, pero la situación quedó controlada y se concretó el traslado de los asistentes.
Después vino la parte más picante de la historia: los investigadores creen que el encuentro pudo haber sido más que un cumple. En la causa aparecen la presunta venta de entradas a los varones, el ingreso gratis para mujeres y la posible comercialización de bebidas alcohólicas. Un festejo que, al parecer, quería pasar desapercibido y terminó quedando pagando, ¿no?

