Un juez de garantías formalizó este lunes la investigación contra dos jóvenes acusados de pegarle al hijo de un juez de Flagrancia de San Juan. Todo pasó en dos rounds: adentro de un boliche de Capital y después afuera, cuando la cosa ya venía torcida.
La víctima, de apellido Moine, terminó con un corte en la cabeza por un botellazo y una fractura de tabique nasal. Esa lesión lo llevó al quirófano y le dejó una recuperación estimada en 35 días.
Los acusados son Eduardo Caputo, de 30 años, gerente de HG Perforaciones, y Alberto Grau, de 25, trabajador del sector agrícola. Como querellantes se presentaron Moine y su amigo, de apellido Pujador.
Según reconstruyó la fiscalía, todo arrancó el 6 de julio de 2025 en el boliche La Llave, ex La Dominga. Primero hubo empujones entre Caputo y Pujador, y Moine se metió para separar y bajar un cambio.
Pero la noche no aflojó ahí. Afuera del local, Grau le pegó una trompada a Moine y los dos amigos terminaron corriendo para resguardarse en el auto. El juez Mariano Carrera formalizó la investigación y les fijó cargos: a Caputo, lesiones leves; a Grau, lesiones graves contra Moine y lesiones leves contra Pujador. Quedaron en libertad con medidas coercitivas, así que el expediente sigue y el bardo todavía no se cerró.

