Una discusión de pareja se fue al mazo en Rivadavia y terminó con una denuncia por agresión. Rodrigo Francisco Antonio Murua quedó involucrado en una causa por lesiones leves agravadas por el vínculo, en un contexto de violencia intrafamiliar y de género.
Todo habría arrancado cerca de las 7 de la mañana del 17 de agosto, cuando Murua pasó a buscar a su novia para que fuera a su casa. Una vez adentro, él se acostó y se quedó dormido, y ahí empezó el bardo que después escaló feo.
Según la investigación, la mujer vio conversaciones con otra persona en el celular del hombre e intentó comunicarse desde ese mismo aparato. Al no conseguirlo, le reclamó por una presunta infidelidad y la discusión subió de tono en cuestión de minutos.
La acusación sostiene que Murua reaccionó con violencia y la atacó físicamente. La denuncia habla de patadas en el abdomen, un puñetazo en la boca, tirones de cuello y de cabello, además de insultos, mientras un sobrino del acusado grababa parte de lo que pasaba.
La escena siguió por distintos sectores de la casa hasta el frente, donde la víctima pidió ayuda cuando pasaba un patrullero de la Comisaría 38ª. Los policías vieron que sangraba en la zona de los labios, ella lo señaló a él y Murua fue detenido en el lugar.
Después, la mujer fue examinada en la UFI CAVIG y un médico legista constató dos lesiones recientes. La causa no irá a juicio oral: la defensa pidió la suspensión del juicio a prueba por un año, con acuerdo de la víctima, y Murua deberá hacer 50 horas de tareas no remuneradas para el Estado y una reparación simbólica. ¿Se terminó el quilombo o apenas quedó en pausa?

