Una pelea familiar por un inmueble terminó con un hallazgo que te deja mirando fijo: en una vieja panadería de Posadas aparecieron 30 ataúdes y dos urnas funerarias.
El lugar está sobre avenida Chacabuco y calle 113. Todo salió a la luz cuando ingresaron al local, que estuvo cerrado durante años.
Según contó Valeria González, pareja de uno de los familiares que reclama la propiedad, las urnas tenían nombre, apellido y fecha de fallecimiento. Una además tendría datos de una funeraria de Candelaria y la otra, de una empresa de Oberá.
Los ataúdes ya habían sido encontrados días atrás y ocupaban buena parte del comercio. También había otros elementos vinculados con servicios funerarios, un combo bastante raro para una panadería de barrio, ¿no?
González dijo que el conflicto arrancó tras la muerte del padre de uno de los integrantes de la familia. Desde entonces, hubo reclamos judiciales y durante dos años no pudieron usar el local, hasta que obtuvieron autorización para volver a entrar.
Ahora intervienen la Policía, la Justicia y una negociadora para ordenar el bardo y saber de dónde salieron esos féretros. También deberán identificar a las personas cuyos datos figuran en las urnas, porque la historia quedó picando fuerte.

