Un grupo que hacía trekking por el campo de tiro del RIM 22 se topó con una escena para el julepe: cuatro artefactos explosivos tirados en un sendero. El aviso al 911 activó un operativo que frenó todo en seco.
El hallazgo fue este martes, cerca de las 11:30, a unos 4 kilómetros del ingreso al predio. La zona queda sobre la Ruta Provincial 60, frente al Parque Faunístico de Rivadavia.
Cuando llegaron los policías de la comisaría de la zona, confirmaron que eran proyectiles. Después entraron en escena Bomberos, la División Explosivos y personal del Ejército Argentino, porque con esas cosas no se juega.
Los especialistas identificaron los artefactos como cuatro proyectiles de mortero de 81 milímetros y de vieja data. Según fuentes oficiales, podrían haber quedado de antiguas prácticas militares del RIM 22, aunque eso no cambió el problema: estaban inestables.
La novedad llegó al Juzgado Federal y la zona fue desalojada por precaución. Como no podían desactivarlos ni moverlos, terminaron haciéndolos detonar de manera controlada. Mejor cortar por lo sano que andar con un susto de esos, ¿no?

