La tarde en Chimbas se puso espesa en un abrir y cerrar de ojos. Dos personas fueron sorprendidas cuando intentaban abrir un auto con un hierro afilado, y todo terminó en una corrida con final pesado.
El hecho pasó a las 15:19 del viernes, sobre calle 25 de Mayo al 2365, en la Villa 1° de Mayo. La víctima, de 23 años, estaba dentro de su casa cuando le avisaron que había movimientos raros en la vereda.
Según la Policía, los dos intentaban violentar la puerta del auto con una punta de 25 centímetros. Los familiares de la víctima salieron rápido a frenar la maniobra y ahí se armó el bardo: redujeron al chico de 17 años, mientras el cómplice escapó corriendo.
La Policía Comunal llegó enseguida y se quedó con el menor y con la barreta metálica. Después, una patrulla del Comando Norte rastreó al prófugo y lo encontró seis minutos más tarde, a las 15:25, en el Lote Hogar 38.
El detenido fue identificado como Oscar Gerardo Castro Espina, de 19 años, domiciliado en el Loteo Santa Isabel. Cuando intentó meterse en una casa de la Manzana I para zafar, los uniformados lo redujeron en la puerta. ¿Y la historia? No cerró ahí: después, familiares fueron a la Comisaría 26ta y la emprendieron a pedradas contra el edificio y el personal de guardia.
Por orden de la fiscal Virginia Branca y del ayudante fiscal Martín Morando, el mayor quedó detenido e imputado por tentativa de robo agravado por la participación de un menor. El adolescente fue llevado al CAD por disposición de Elba Manni, del Primer Juzgado Penal de la Niñez y Adolescencia. Un intento de robo que terminó con más lío que botín, ¿no?

