Una noche que venía tranquila en Chimbas terminó con un bardo de aquellos. Nahuel Alejandro Sarmiento quedó involucrado en una causa por robo agravado por efracción en grado de tentativa, tras ser sorprendido en un taller mecánico.
Según la investigación fiscal, todo pasó el 29 de agosto de 2026, cerca de las 22:38. El acusado habría escalado un galpón de unos tres metros de altura, donde funciona el taller y también duerme uno de los empleados.
En ese momento no había nadie adentro, así que el lugar quedó medio regalado. El tipo habría roto una pared de durlock para entrar por una vieja salida de aire acondicionado y empezó a revolver todo, como quien busca algo y no quiere dejar rastro.
Pero la movida le duró poco. Vecinos de la zona lo vieron, le gritaron y el sospechoso salió disparando por los techos, hasta meterse al domicilio que alquila junto a su pareja, pegado al taller.
La cosa se puso pesada afuera, porque se juntó bastante gente frente a la casa y el 911 tuvo que mandar al Comando Radioeléctrico Norte. Cuando llegó la policía, Sarmiento salió con otra ropa y fue aprehendido para resguardar su integridad, mientras su pareja entregó las prendas que habría usado durante el hecho.
Después apareció el dueño del galpón y radicó la denuncia. La causa avanzó por Flagrancia y terminó con un acuerdo de suspensión de juicio a prueba por un año, con trabajo no remunerado y una reparación simbólica. En resumen: quiso hacer la suya y terminó con probation, ¿qué tal el plan?

